Con la llegada del buen tiempo, sacamos a relucir nuestros muebles de exterior para disfrutar de terrazas, jardines y balcones. Una parte fundamental para crear un ambiente acogedor y confortable son los cojines, pero ¿sabemos realmente cómo colocarlos correctamente tras el invierno o después de utilizarlos? Una correcta disposición no solo mejora la estética, sino que también prolonga la vida útil de estos elementos tan importantes para el descanso y la decoración.
A menudo, nos encontramos con cojines desinflados, manchas o simplemente arrugados que necesitan un cuidado especial. El objetivo es devolverles su forma original y colocarlos de manera que sean funcionales y visualmente atractivos. En este artículo, te brindaremos una guía completa con los mejores tips para que tus cojines de exterior luzcan como nuevos y estén listos para disfrutar de largas estaciones.
Elegir los cojines adecuados para tu exterior
La elección del tejido es primordial. Aquellos fabricados con materiales resistentes al agua y a los rayos UV son ideales para evitar el desgaste prematuro. Busca opciones como el poliéster, el acrílico o el Olefin, que además son fáciles de limpiar y mantener. La calidad del relleno también influye, ya que debe ser resistente a la humedad y al moho para asegurar su durabilidad ante las inclemencias del tiempo.
Otro factor clave es el tamaño y la forma de los cojines. Deben estar proporcionales al mueble y al espacio disponible para crear un equilibrio visual. No tengas miedo de combinar diferentes tamaños y formas para añadir un toque personal y dinámico a tu espacio exterior. Recuerda que la armonía visual es clave para un resultado satisfactorio.
Finalmente, considera el estilo de tu decoración. Los cojines pueden ser el complemento perfecto para resaltar la estética general de tu terraza o jardín. Opta por colores, estampados y texturas que se integren con el resto del mobiliario y los elementos decorativos presentes.
Limpia y restaura tus cojines
Antes de colocarlos, es fundamental limpiar a fondo los cojines para eliminar la suciedad acumulada durante el invierno o el uso. Utiliza un jabón suave, agua tibia y un cepillo de cerdas suaves para eliminar manchas y polvo. Evita los productos químicos agresivos que puedan dañar el tejido.
Si el relleno se ha aplastado o deformado, puedes rellenarlo con fibra hueca de poliéster para recuperar su volumen original. Puedes adquirir esta fibra en tiendas de manualidades o tapicerías. Una vez que hayas rellenado el cojín, asegúrate de que la distribución del material sea uniforme para evitar bultos o zonas débiles.
Para eliminar olores desagradables, puedes espolvorear bicarbonato de sodio sobre el cojín, dejarlo actuar durante unas horas y luego aspirarlo. Este truco casero es muy efectivo para neutralizar olores y refrescar el tejido.
Técnicas de colocación para mayor confort
La forma en que colocas los cojines puede influir significativamente en el nivel de confort. Para los sofás y sillones de exterior, puedes colocar cojines más grandes en la base y cojines más pequeños en el respaldo para un soporte óptimo. Experimenta con diferentes alturas y posiciones hasta encontrar la que te resulte más cómoda.
Para las tumbonas, utiliza cojines largos y rectangulares que se adapten a la forma del mueble y proporcionen un apoyo adecuado a la cabeza y la espalda. Puedes añadir un cojín pequeño adicional para la zona lumbar para mayor comodidad.
No olvides la importancia de la inclinación. Los cojines deben estar ligeramente inclinados hacia atrás para favorecer una postura relajada y evitar tensiones en el cuello y la espalda. Un buen posicionamiento es la clave para un descanso confortable.
Combina colores y texturas para un look atractivo

La combinación de colores y texturas es esencial para crear un ambiente visualmente atractivo. Utiliza colores que complementen los de tu mobiliario y el entorno natural. Puedes optar por una paleta de colores neutros con toques vibrantes o atreverte con combinaciones más atrevidas.
Mezcla diferentes texturas para añadir interés visual y profundidad. Combina cojines lisos con cojines estampados, cojines de algodón con cojines de lino, o cojines con flecos con cojines sin ningún tipo de adorno. La combinación de diferentes texturas crea un efecto dinámico y elegante.
No subestimes el poder de los patrones. Los estampados florales, geométricos o étnicos pueden añadir un toque de personalidad y estilo a tu espacio exterior. Elige estampados que se complementen entre sí y que se integren con el resto de la decoración.
Protege tus cojines del clima
Para prolongar la vida útil de tus cojines de exterior, es fundamental protegerlos de las inclemencias del tiempo. Cuando no estén en uso, guárdalos en un lugar seco y protegido de la lluvia y el sol. Un cobertor impermeable o una funda protectora pueden ser una buena inversión.
Si no puedes guardarlos por completo, utiliza fundas impermeables para protegerlos de la lluvia y la humedad. Asegúrate de que las fundas estén bien ajustadas para evitar que el agua se filtre en el interior.
Recuerda que la exposición prolongada al sol puede decolorar los tejidos y debilitar las fibras. Si tus cojines están expuestos al sol durante largos periodos de tiempo, considera aplicar un protector UV para evitar la decoloración.
En resumen
Colocar correctamente los cojines en tus muebles de exterior no solo se centra en la estética, sino también en el confort y la durabilidad de estos elementos esenciales. Siguiendo estos consejos, podrás crear un espacio acogedor y funcional donde disfrutar del aire libre en familia y con amigos. Recuerda que la clave está en elegir los materiales adecuados, limpiarlos regularmente y protegerlos del clima.
La inversión en buenos cojines de exterior y su correcto mantenimiento te asegurará disfrutar de ellos durante muchas temporadas. No dudes en experimentar con diferentes combinaciones de colores, texturas y formas para crear un espacio único y personalizado que refleje tu estilo y personalidad.
